El Partido Socialista anunció este viernes haber registrado en el Parlamento una moción de censura contra el gobierno conservador español de Mariano Rajoy, después de que el Partido Popular que éste dirige fuera condenado por la justicia como beneficiario de una trama de financiación ilegal.

“Podemos confirmar que está registrada en el Congreso” la moción de censura, indicó una fuente del Partido Socialista, que acaba de iniciar en su sede de Madrid una reunión excepcional de su cúpula directiva para analizar la iniciativa.

Previsiblemente, el candidato para reemplazar a Rajoy como presidente del gobierno será Pedro Sánchez, líder del PSOE, quien actualmente no es diputado en la cámara.

Para ello deberá tener el apoyo de 176 diputados sobre un total de 350, una mayoríadifícil de alcanzar por parte de una oposición muy dividida.

Los socialistas movieron ficha al día siguiente de que se conocieran las condenas de la llamada “trama Gürtel”, un sistema por el que entre 1999 y 2005 se sobornó a dirigentes del PP en distintas regiones de España, para que estos concedieran contratos públicos a empresas “amigas”.

La Audiencia Nacional, un alto tribunal competente entre otros en casos de corrupción, condenó a 29 personas a un total de 351 años de cárcel. Entre ellos están el ex gerente y ex tesorero del PP Luis Bárcenas (1988-2009), que fue condenado a 33 años y que según el texto de la sentencia gestionó desde 1989 una contabilidad paralela dentro de la formación.

La sentencia condenó además al PP a pagar 245.492 euros como “partícipe a título lucrativo” de la trama, una decisión que será recurrida por el PP.

Para tumbar a Rajoy, el PSOE ha recibido ya el apoyo del partido de izquierda radical Podemos, pero para alcanzar la mayoría necesaria requerirá también el sostén improbable de Ciudadanos, un partido de centroderecha que acaba de aprobar los presupuestos del gobierno del PP.

La alternativa al apoyo de Ciudadanos se encontraría en los nacionalistas vascos y catalanes, una opción que muchos ven con malos ojos en el PSOE, un partido que pese a su oposición al PP se ha mostrado firme en contra del separatismo en Cataluña.