El 25 de febrero, durante la visita del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, la Intendencia de Montevideo (IM) le entregó una distinción por sus políticas ambientales, lo que le costó a la comuna “aproximadamente” $ 1,5 millones, según informó este viernes El País, tras un pedido de informes que realizó el edil nacionalista Fabián Bravetti, quien cuestionó «la fiestita de Cosse y Lula».

De acuerdo a la respuesta brindada por la intendencia, la décima parte de esa cifra se usó para la compra de gorros que se distribuyó entre las personas que concurrieron a la explanada.

Según el detalle de la comuna la mayor parte del costo (unos US$ 40 mil a la cotización de esa fecha) se destinó al arrendamiento de generadores eléctricos, carpa y gradas para la delegación visitante y la prensa, servicio audiovisual y streaming, proyección del acto en pantalla gigante, servicio de traslados y ambientación.

El edil preguntó en su pedido de informes por el “merchandising” entregado a los asistentes y según la intendencia, se trató de una acción en el marco de “políticas de salud pública y cuidado” que desarrolla el gobierno departamental. Consultada sobre el costo de estos elementos, la intendencia respondió: “aproximadamente ciento cincuenta mil pesos”.

En relación a la organización de la ceremonia, la la intendencia informó que trabajaron los equipos que habitualmente se involucran en cada visita de un jefe de Estado a Montevideo, vinculados a temas de seguridad, vigilancia, logística y montaje, comunicación y difusión, relaciones internacionales y protocolo. “Se cumplieron satisfactoriamente con las medidas requeridas y exigencias propias de un evento cubierto por la prensa nacional e internacional”, indicó la IM.

Tras la publicación de la noticia, el edil se expresó en su cuenta de Twitter:

Foto: FocoUy