La inspección anual obligatoria tiene por objetivo certificar e identificar aquellos vehículos que están habilitados para el transporte de niñas y niños a centros educativos.
El procedimiento busca dar seguridad a los usuarios del servicio para garantizar las condiciones en las que se efectúa el traslado de los menores.
El proceso consta de dos etapas: Por un lado, la inspección técnica reglamentaria del vehículo, que se realiza en el Servicio de Contralor de Registros de Vehículos (Pedernal 2219), y por otro la inspección documental, que se realiza en la Unidad Administración de Transporte (Campisteguy 2872).
Foto: Gub.uy



