En 2025 el Servicio de Equinoterapia de la Guardia Republicana atendió a 96 personas y se prevé llegar a 111 en 2026. Para acceder, se debe tener entre 3 y 18 años, ser usuario del Fondo Nacional de Salud (Fonasa) o hijo de funcionarios policiales, con algún tipo de discapacidad. La mayoría han sido diagnosticados con un trastorno del espectro autista (TEA). La evidencia indica que el tratamiento, basado en el vínculo con el animal, es efectivo.
El Servicio de Equinoterapia de la Dirección Nacional Guardia Republicana abre un llamado en febrero para sumar beneficiarios. Esta unidad trabajará para que la cantidad de cupos aumente a 15, para que más niños y adolescentes reciban tratamiento en 2026.
La jefa del espacio, que funciona de lunes a viernes de 08:00 a 17:00 horas, Verónica Castillo, explicó que la labor es desempeñada por un equipo multidisciplinario, integrado por psicólogos, fisioterapeutas, psicomotricistas, educadores sociales, profesores de educación física, rehabilitadores ecuestres, guías en equinoterapia e idóneos en equitación.
Asimismo, explicó que cada equipo está compuesto por unas cuatro personas, lo que permite que el usuario disponga de un referente como guía para mejorar el vínculo y alcanzar las metas trazadas, que son diferentes según el caso.
Explicó que es imprescindible contar con un diagnóstico médico, en el que conste que la persona está habilitada a practicar equinoterapia, ya que, si bien es una actividad que brinda muchos beneficios, la confirmación del tratamiento depende de la condición de salud del usuario. En este sentido, Castillo destacó el rol de los médicos tratantes y los psicólogos, quienes suelen estar en contacto con el equipo para conocer los avances del paciente y, si es necesario, realizar nuevos encuentros de evaluación.
Los diagnósticos con los que los usuarios llegan al servicio son variados, pero el más frecuente es el TEA, en muchos casos avanzado. La responsable del espacio consideró fundamental abordar a los niños en un estado precoz, si es posible, desde los primeros años de vida, ya que así son mayores las oportunidades de avances notorios.
Foto: Presidencia



