Señaló que de la filosofía de la ley no comparte nada, ya que significa menor intervención del Estado.
En Entrevista en Punto de Encuentro, Juan Ceretta, docente del consultorio jurídico de la Facultad de Derecho (Udelar) y abogado especializado en vivienda y derechos humanos señaló que en Uruguay hay un problema de acceso a la vivienda y un problema de acceso a las garantías de alquiler. Explicó que la LUC intenta promover alquileres sin garantías para dar respuesta a esa porción de ciudadanos que no puede alquilar, sin embargo como contrapartida los arrendadores tienen el derecho a desalojar más rápido a los inquilinos, ante el vencimiento del contrato o ante la deuda.
Ceretta opinó que no es un incentivo atractivo para los arrendadores alquilar sin garantía ya que deberá hacer un juicio para desalojar como está establecido, solo que los plazos serán más breves, «todo el tiempo que el inquilino no pagó es un dinero que no se va a recuperar de ninguna manera», explicó. Además aclaró que siempre se pudo alquilar sin garantía, «no es un invento de la LUC», pero no hay arrendadores que quieran hacerlo.
El abogado dijo que esta medida, que propone la LUC, no va a tener impacto en lo que se busca solucionar que es mejorar el acceso a la vivienda. «Lo que veo como preocupación de este nuevo régimen es que en el caso que se aplique disminuye considerablemente los plazos de desalojo y eso puede considerarse que conspira contra el derecho a la vivienda», dijo Ceretta.
Aclaró que ante un desalojo, el sistema público no ofrece soluciones alternativas, «esta claro que la definición de refugio o de campamento es la falta de seguridad a la tenencia». Esta norma en el caso que se aplique, constituye un detrimento del derecho a la vivienda, dijo el abogado. También se mostró preocupado por las nuevas viviendas que puedan ingresar al mercado inmobiliario que no están aptas, que están en condiciones «pésimas», sin agua, sin luz, en peligro de derrumbe.
La LUC no exige que la vivienda esté habilitada municipalmente. «Un arrendador inescrupuloso», podría arrendar bajo el régimen de la LUC a poblaciones que no tienen garantías como los migrantes. «De la filosofía de la LUC yo no comparto nada, significa menor intervención del Estado, retracción, dejamos que las partes se arreglen y se encuentren en una situación de igualdad. Están en condiciones de negociar en plano de igualdad y esas partes no están en ese plano», justificó Ceretta.
Escuche la entrevista completa al abogado Juan Ceretta en Punto de Encuentro:



