La Jefatura de Policía de Montevideo informó los resultados de los operativos de control y fiscalización vehicular desplegados entre el 13 y el 18 de enero, en el marco del operativo Ñandubay, una estrategia nacional orientada a la prevención y disuasión del delito.
Durante ese período, la Policía de Montevideo controló 710 vehículos, de los cuales 211 fueron incautados, aplicó 725 multas, identificó a 710 personas y detuvo a cinco, como resultado de los procedimientos realizados en distintos puntos de la ciudad.
Esos operativos de control, con especial énfasis en los birrodados, comenzaron a intensificarse luego de que se detectara una tendencia creciente en el uso de motocicletas como medio de desplazamiento para perpetrar delitos violentos, tales como homicidios y lesiones con armas de fuego o armas blancas.
Los puntos de control son dinámicos, lo que implica que se instalan de forma rotativa en distintos lugares, con el objetivo de prevenir, disuadir e impedir acciones delictivas y contribuir al mantenimiento del orden público.
Además de las incautaciones vinculadas a hechos delictivos, la Policía también procede a la incautación de los birrodados en casos de falta de licencia de propiedad, ausencia de chapa matrícula, carencia de seguro obligatorio o cuando el vehículo se encuentra en situación antirreglamentaria, como falta de luces, señalización o frenos.
Una vez incautada, la moto es trasladada a la seccional policial correspondiente a la jurisdicción. Si no es retirada dentro de las 72 horas, se dispone su traslado a un depósito previamente establecido por las Jefaturas de Policía, la Policía Caminera y la Guardia Republicana.
Para el retiro del vehículo, el propietario o persona autorizada deberá presentar la documentación que acredite la propiedad y el pago de las contravenciones aplicadas.
Foto: Ministerio del Interior



