El canciller Mario Lubetkin entregó a la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, este martes, una copia del acuerdo comercial y político firmado el 17 de enero entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE), documento que requirió 25 años de negociaciones entre ambos bloques.

El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, explicó, en una conferencia de prensa junto con la vicepresidenta de la República y titular de la Asamblea General, Carolina Cosse, que el objetivo de la entrega de los documentos es facilitar el trabajo a los legisladores para que inicien el análisis del acuerdo de asociación entre el Mercosur y la UE para su pronta ratificación, una meta que, a entender del canciller, “está en la esencia de la voluntad de los grandes grupos mayoritarios de este país”.

Lubetkin detalló que, para concretar la ratificación oficial, se requiere que Paraguay, en su calidad de presidente pro tempore del bloque, envíe a cada socio del Mercosur las más de 4.000 páginas autentificadas. Para el canciller, Uruguay debe avanzar rápidamente al respecto, acción que presentará de forma “clara” la voluntad del país.

A su turno, la vicepresidenta Cosse agradeció la entrega del borrador de un acuerdo que “tantos años ha llevado” de negociación y diálogo hasta su firma en Asunción, en enero de 2026. Sostuvo que, para sostener cualquier alianza regional, se necesita mucho esfuerzo. “Por eso, es importante que, en Uruguay, más allá de las dificultades, haya primado la importancia de continuar apostando al Mercosur”, finalizó.

El acuerdo fue suscripto el 17 de enero en Asunción, capital de Paraguay, con la firma del canciller Lubetkin y la participación del presidente Yamandú Orsi. En su oratoria, el mandatario expresó: “Este acuerdo adquiere una relevancia particular, no solo porque constituye la asociación comercial integral más grande del mundo, sino porque reafirma una decisión clara: apostar por las reglas en un tiempo de volatilidad y cambios permanentes”.

Por otra parte, sostuvo que, cuando el Estado de derecho, la democracia republicana y el comercio justo guían la acción política y los acuerdos, estos principios se transforman en desarrollo económico, empleo, bienestar y oportunidades reales. “Este es el sentido profundo de estos años de diplomacia: convertir el consenso político en resultados concretos para nuestra gente”, reflexionó.

Asimismo, remarcó que esta alianza significa, para Uruguay, un anhelo central de inserción internacional y una política de Estado sostenida por más de 25 años por todos los presidentes, aún en la alternancia de partidos, así como por todo el sistema político y la sociedad del Uruguay.

Estimaciones primarias indican que los efectos del acuerdo sobre la economía uruguaya implican un incremento del producto bruto interno (PBI) de algo más de 1,5 puntos porcentuales, según datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Los informes también reportan un aumento de las exportaciones de bienes, del 4%; el empleo; del 0,5%, y el salario real, próximo al 1%.