Por los fines de los años 90, alguna de las bandas que actuaron, estaban integrados por tupamaros y se investigó si financiaban al MLN – Tupamaros. A tal punto, que se llegó a denunciar ese delito, e inclusive también alguno confesó luego de salir de prisión.
El 4 de junio de 1998, en un allanamiento, la Policía capturó a un joven de 27 años, quien era conocido como Ruben, en el sótano de una casa del centro de Montevideo. Estaba prófugo, se lo buscaba por su participación en una rapiña a una agencia de cobranza del Banco de Seguros. Acumulaba antecedentes por hurtos reiterados (1993) y encubrimiento de estafa (1994). Ese día quedó preso y se le incautaron dos revólveres.
En 2006, Fernando Vittete Sellanes fue uno de los cerebros del llamado “robo del siglo” en Argentina: el asalto al Banco Río de Acassuso.
La banda simuló una toma de rehenes, negoció con la Policía y escapó por un túnel hacia el desagüe pluvial.
Se llevaron más de 15 millones de dólares, sin disparar un solo tiro.
Cronología de los robos a bancos en Uruguay (1990–2026)
Durante la década del 90, Uruguay vivió una seguidilla de asaltos a bancos que hoy parecen sacados de una serie policial. Eran otros tiempos: menos cámaras, menos tecnología y bandas que actuaban con una mezcla de audacia, violencia y planificación.
La historia puede arrancar en febrero de 1993, cuando cae “la banda de la granada”. El final fue cinematográfico: un tiroteo en pleno Centro, en la esquina de Rondeau y Uruguay, luego de su último golpe a una sucursal del Banco de Boston. Ese enfrentamiento marcó el cierre de una banda que había sembrado temor con un modus operandi tan simple como brutal.
El sello del grupo era exhibir una granada real o aparentemente real dentro de las sucursales bancarias. No siempre la activaban ni la arrojaban: el objetivo principal era paralizar a empleados, clientes y guardias con la amenaza de una explosión en un espacio cerrado.
Tres años después, 1996, fue especialmente movido.
En marzo, un asalto a un banco en Agraciada y Santa Fe terminó también a los tiros. Tres hombres, vestidos de blanco ingresaron al Banco Santa Fé y se llevaron 150 mil dólares.
Y ese mismo año, el 5 de diciembre, dos hombres de traje y corbata, sin levantar sospechas, entraron al BPS de La Paz y se llevaron nada menos que 500 mil dólares.
Pero 1996 dejó además uno de los casos más recordados de la historia criminal uruguaya: el Tunelero de Los Cerrillos.
Un empleado del Banco República cavó durante meses un túnel desde su casa hasta la bóveda del banco. El 23 de agosto vació la caja fuerte y se llevó cerca de medio millón de dólares. El dinero nunca apareció. El caso quedó para siempre en la memoria colectiva.
Se trataba de la persona que limpiaba el banco y fue quien izó la bandera nacional a primera hora de la mañana, porque el pueblo celebraba su centenario y el presidente de la època, Julio Maria Sanguinetti, visitaba el lugar.
Fue condenado a 5 años de prisión efectiva, en 2001 cumplió su condena y nunca más volvió a Los Cerrillos; Se convirtió en Leyenda.
El 10 de enero de 1997, la violencia volvió a escena en Pocitos. La sucursal del Banco Montevideo fue asaltada y los delincuentes escaparon con 290 mil dólares.
En paralelo, el barrio Malvín vivía una situación casi insólita: el Banco de Crédito, en Orinoco y Amazonas, fue asaltado una vez por año durante varios años consecutivos, entre fines de los 90 y comienzos de los 2000.
En el año 2000, durante un asalto al BROU de La Paloma, un policía fue asesinado a balazos. Fue un punto de quiebre: el delito bancario ya no era solo económico, también dejaba muertos.
En 2001, una banda integrada por dos argentinos y un uruguayo rapiñó una sucursal del Banco República en Maldonado, confirmando además la presencia de grupos regionales operando en el país.
Pero si hay un golpe que todavía resuena es el del 28 de mayo de 2002, en Pando.
Cuatro delincuentes vaciaron decenas de cofres de seguridad de la Caja Obrera. El botín estimado llegó a cuatro millones de dólares, uno de los mayores robos bancarios de la historia uruguaya, con participación interna incluida.
En 2004, fue asaltada la sucursal del BROU del Mercado Modelo.
Y en 2007, una banda robó 200 mil pesos de una sucursal del Banco Agrícola en Malvín, en Avenida Italia y Atlántico.
A partir de la década de 2010, el escenario cambió. Los grandes asaltos a bancos se volvieron excepcionales. El delito mutó y aparecieron con más fuerza los robos a la salida de bancos, los ataques a cajeros automáticos y, sobre todo, las estafas y fraudes electrónicos.
Hasta que en febrero de 2026, la historia pareció volver a empezar.
La Policía frustró en Ciudad Vieja un plan que incluía un túnel excavado durante meses hacia una entidad bancaria. 11 personas detenidas, que ya fueron imputadas, varias nacionalidades, y una frase que volvió a escucharse: “Podría haber sido el robo del siglo”, dijo el Ministro del Interior.



