COLUMNA:  FABIÁN TISCORNIA

El puntapié inicial fueron dos pozos exploratorios: Lobo x-1 y Gaviotín x-1, perforados en 1976 en la denominada Cuenca Punta del Este por la empresa estadounidense Chevron. Ambos pozos fueron declarados “secos”: no se encontraron hidrocarburos en el objetivo marcado, según el trabajo “Sistemas petroleros del margen continental uruguayo”.

El proceso se retomó en 2009 con la primera Ronda Uruguay, que consistió en dos ofertas realizadas por tres empresas: YPF, Shell y Petrobras, y una inversión real de 43 millones de dólares. Entre 2011 y 2012, ANCAP lanzó la Ronda Uruguay II, que incluyó 19 ofertas realizadas por nueve empresas en ocho áreas y una inversión de 1.562 millones de dólares.

En 2016, la petrolera francesa Total realizó el pozo Raya x-1 en la Cuenca Pelotas, que también fue declarado “seco”.

Ahora hablemos de la tecnología que está impulsando la búsqueda actual: la sísmica 3D. Luego del procesamiento de datos, es una imagen del subsuelo que permite identificar e interpretar los elementos geológicos necesarios para la generación, migración y acumulación de petróleo y gas. Con esta interpretación se definen sitios potenciales de acumulación de petróleo y gas (prospectos) candidatos para perforar.

En este momento se están realizando dos temporadas de sísmica 3D:  La primera temporada, de unos 2.500 km², se desarrolla entre marzo y abril.

La segunda temporada, de unos 4.500 km², se extenderá entre noviembre de 2026 y abril de 2027.

Avance al 6 de abril de 2026: se han completado 978 km², es decir el 38 % del total.

Sin incidentes ambientales, de salud o seguridad.

Los programas de monitoreo biológico están en curso y el monitoreo de propagación de sonido ya finalizó.

Entre el 1° de marzo y el 5 de abril de 2026 se registraron 332 avistamientos y 100 detecciones acústicas; se apagó la fuente en 90 ocasiones y se retrasó el encendido de la fuente en 114 casos.

La empresa APA comprometió la perforación de un pozo de exploración en el área OFF-6 durante el primer subperíodo exploratorio.

La posible locación del pozo está en aguas profundas y a una distancia remota de la costa. Los requerimientos de buques, servicios e infraestructura son similares a los del pozo Raya X-1 perforado en 2016, que utilizó el puerto de Montevideo como base logística.

El pozo de exploración en OFF-6 está planificado para el período tercer trimestre de 2026 – primer trimestre de 2027.Se utilizará un Acuerdo de Producción Compartida, modelo ampliamente utilizado en la industria, en el que los contratistas asumen todos los riesgos, costos y responsabilidades de la actividad.

La inversión total realizada por el sector privado en exploración de hidrocarburos en los últimos 17 años asciende a más de 1.500 millones de dólares.

Y la inversión estimada para los próximos años en los contratos vigentes supera los 300 millones de dólares (sísmica 3D y un pozo exploratorio)..

Ahora, el detalle económico del prospecto Chaleco / Bonanza

En un escenario de 30 años de producción):  1.983 millones de barriles equivalentes de petróleo recuperables (MMBOE).

Producción promedio: 397.440 barriles por día.

Ingresos totales: 145.400 millones de dólares.

Costo total: 46.717 millones de dólares.

CAPEX: 17.655 millones de dólares.

OPEX: 28.657 millones de dólares.

Ganancia del contratista: 41.200 millones de dólares.

Ganancia de ANCAP: 10.300 millones de dólares.  (US$ 343 millones promedio por año)

Ganancia del Estado uruguayo: 46.300 millones de dólares. (US$ 1.500 millones promedio por año)

El gerente de transición energética de ANCAP, Santiago Ferro, explicó que estas cifras corresponderían a un solo yacimiento (decenas de pozos) y señaló que “difícilmente haya un descubrimiento solo”.

La renta petrolera o tajada del Estado uruguayo —considerando los ingresos del Estado (IRAE + ProfitOil) más las ganancias de ANCAP— es aproximadamente el 60 % de las ganancias totales, muy similar a la de los países con recursos petroleros probados.

Por lo tanto, se presenta una oportunidad de ingresos extraordinarios para el Estado y el país en caso de descubrimiento, desarrollo y producción de estos recursos.

Estos ingresos significativos para ANCAP y el Estado uruguayo son necesarios para poder financiar proyectos en el área de los combustibles sustentables (biocombustibles y e-fuels).

Para mitigar cualquier efecto negativo sobre la economía del país, se podría crear un fondo intergeneracional para garantizar una perspectiva a largo plazo en la gestión de los potenciales ingresos petroleros del Estado uruguayo.