El evento astronómico más relevante que EEUU vivirá en una generación tendrá lugar en pocos días más y podrá ser visto por millones de personas que serán sometidas a la oscuridad total bajo lo que se conoce como “el camino de la totalidad”, además de otras decenas de millones que lo podrán vivir -con menor intensidad- fuera del mismo.

Tyler Nordgren, un astrónomo de la Universidad de Redlands aseguró que el eclipse solar total que tendrá lugar el próximo 21 de agosto se convertirá en “el evento más tuiteado, compartido y fotografiado de la historia de la humanidad”.

Convertido en uno de los acontecimientos más esperados de nuestra generación, el fenómeno se caracteriza por el paso de la luna entre la Tierra y el Sol, lo que bloquea de manera momentánea los rayos de lo que se conoce como el centro de nuestro Sistema Solar. En Estados Unidos ha pasado casi un siglo sin que se pueda apreciar en su territorio continental. 

Los afortunados espectadores podrán ser testigos en primera persona de un espectáculo gratuito, donde el cielo se oscurecerá tal como si hubiese llegado la noche acompañado por un descenso de la temperatura.

Con 112 kilómetros de ancho y una longitud total de 4.828 kilómetros, el “camino de la totalidad” está representado por el sendero donde la luna tapará al sol en su totalidad, lo que lo convierte en el lugar a donde los cazadores del eclipse querrán estar para poder disfrutarlo al máximo.

Dada la alta velocidad a la que la Luna se traslada alrededor de la Tierra – unos 3.379 km/h – cada sitio marcado sólo podrá ser testigo por dos minutos de la máxima expresión del eclipse.

Decenas de millones en los EEUU tendrán el consuelo de ver un eclipse parcial o el sol cubierto en parte por la Luna, y cuanto más cerca del “camino de la totalidad” estén mayor será la superficie del Sol cubierta que podrán ver.

Se estima que unos 12 millones de personas viven en el trayecto del “camino de la totalidad” mientras que otros 7 millones se movilizarán exclusivamente para vivir el evento desde el mejor sitio posible.

Expertos advierten que resultará indispensable utilizar gafas protectoras diseñadas específicamente para ver eclipses y que deben ser mantenidas sobre el rostro durante la totalidad del evento, incluso para aquellos fuera del trayecto donde se verá la sombra total.

Los rayos ultravioletas son capaces de literalmente quemar los globos oculares, con los consecuentes riesgos severo a la visión. Dado que los anteojos de sol tradicionales no sirven para proteger los ojos del eclipse, la NASA ha compartido un listado de fabricantes aprobados que cumplen con los estándares de seguridad.

Aquellos residentes de los EEUU que no puedan estar fuera para ver el eclipse del próximo 21 de agosto tendrán que esperar hasta el 8 de abril de 2024, cuando también podrá ser visto en México.

Quienes habitan al sur de Latinoamérica serán los próximos afortunados en ver un eclipse solar total, el cual tendrá lugar sobre territorio de Argentina y Chile en julio de 2019.