El agua del mar y del río Miami, ayudada por las fuertes lluvias e impulsada por las ráfagas de viento del huracán Irma, comenzaron a inundar las calles de la ciudad este domingo, especialmente de su centro financiero.

Las vías de Brickell se vieron invadidas por la corriente que crecía en las pistas e incluso llegaba a formar olas que golpeaban contra las veredas y paredes de los edificios de la zona, según registraron videos de cámaras de seguridad y de residentes que no evacuaron la zona, pese a las advertencias de las autoridades.

 

 

 




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