La abogada de Rocco Morabito, Betiana Díaz, en entrevista en Fuentes Confiables afirmó que nunca notó ni supo de la idea de su defendido de fugarse de la Cárcel.

Contó que comenzó «siendo abogada de su señora por temas vinculados al a situación de Morabito y luego presenté la Casación por él al entender que sus derechos estaban siendo vulnerados».

Díaz aseguró: «Me enteré por los medios. Nunca me dio a entender algo similar. Estaba desesperanzado pero estaba luchando a la espera de una solución. Era un hombre tranquilo, lo veía una vez por semana en Cárcel Central».

La abogada señaló que «la familia no tiene esos recursos que se comentan. Cuando vinieron a Uruguay ellos pidieron un préstamo para una chacra y plantar soja. Eso era hace 15 años. No creo que eso del ofrecimiento económico sea real».

Indicó que «por supuestos y hechos contundentes, llegan a que es un super capo de la mafia», y afirmó que «es cierto lo de tener documentación falsa».

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Díaz contó que cuando lo conoció, «me manifestaba el temor por el estado italiano, me decía que estaban ensañado con él. Decía que no tenía confianza en la justicia italiana por eso no volvió a el país. Lo que pude ver es que el vicepresidente de Italia dice que va a ‘cazar a Morabito’. Eso no es un término jurídico, hay una animosidad de Italia».

Manifestó además que «cualquier persona que sienta que lo van a ‘cazar’ se fuga o se escapa de su cazador. Él me hacía notar que había animosidad . Yo pensaba que las irregularidades eran simples errores pero ahora después de lo que dijo el vice italiano lo entiendo».

La abogada justificó la incautación de una gran cantidad de celulares, afirmando que alguno de ellos eran de su mujer e hija, y en cuanto al arma que tenía en posesión, dijo: «Cualquier persona que viva en el campo tiene un arma dado la inseguridad que hay»

Díaz expresó que «la ex Cárcel Central es de mínima seguridad. La privación no es de precepto, hay muchos con domiciliaria». Asimismo comentó que «los oficiales siempre estaban ahí cumpliendo sus funciones, nos pasaban el scaner y no dejaban que entraran celulares. Se lo trataba como a cualquier otro recluso».

En cuanto al paradero del fugado, aseguró que «no he tenido contacto con él y tampoco la flia sabe», y respecto a por qué tomó la decisión ahora, indicó que «se ve que se fugó ahora porque venía de un proceso de extradición de 2 años que se demoró. El arresto administrativo no podía ir más allá de 120 días».

En cuanto a la fuga, señaló que «lo del boquete no me lo mencionaron. Si me dijeron que subieron a la azotea y pasaron a la finca lindera.»