El titular de ANEP, Wilson Netto, informó que, en 2017, 1.200 personas privadas de libertad se inscribieron para culminar la escuela, de las cuales 440 egresaron. Si a esto se suma los inscriptos en propuestas de secundaria y UTU, la cifra supera las 4.300 personas. Los ámbitos para verter información sobre quienes desean completar sus estudios y no pueden son las mesas de trabajo y no los medios de comunicación, aseveró.

“Si uno compara 2017 con 2005, la presencia de la educación en cárceles en la actualidad es muy importante. ‘Barremos’ el país en su conjunto”, dijo el presidente del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Wilson Netto, en diálogo con la Secretaría de Comunicación Institucional.

En el caso de enseñanza primaria, unas 1.200 personas se inscribieron para culminar la escuela, cifra que ascendió en los últimos años (890 en 2015 y 1.040 en 2016), de los cuales 440 egresaron, según datos de la Dirección Sectorial de Educación de Jóvenes y Adultos de ANEP.

En el caso de secundaria, se inscribieron 2.831 personas en 2017 (entre educación media básica y media superior), de los cuales 1.902 rindieron al menos un examen. El trabajo con este colectivo se incrementó el último año con la instalación de la Unidad de Gestión de Educación en Contextos de Encierro, que incluye convenios con el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) y el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa).

En UTU, en 2017, cursaron algún tipo de capacitación o acreditación de saberes 308 personas privadas de libertad, tanto en Montevideo como en el interior del país. Las áreas de formación incluyen: administración, albañilería, belleza, construcción, carpintería, cocina, huerta, jardinería, informática, panadería, reparación de aire acondicionado, sanitaria, soldadura y vestimenta, entre otras. Esto hace un total de 4.339 personas privadas de libertad que accedieron a alguna propuesta educativa en 2017.

Ante el planteo del comisionado parlamentario para el sistema penitenciario, Juan Miguel Petit, de 26 personas que demandaban terminar la escuela, Netto recordó que otras 1.200 sí pudieron hacerlo. “La forma de manifestar el problema excede a la realidad que está ocurriendo”, dijo. En este sentido, entiende que hay que mejorar el intercambio de información y la comunicación, y trabajar con profunda responsabilidad el asunto.

“Todos entendemos la importancia del tema y la normativa de la que el país dispone en este sentido, pero creo que las cosas se manejan en mesas de trabajo, no a través de debates mediáticos que no nos llevarán a ningún lado”, expresó el titular de ANEP, quien dijo estar dispuesto a invitar a Petit a participar en esas mesas de trabajo.

El jerarca aseguró que la presencia de oportunidades educativas en esa área es importante, teniendo en cuenta la escala del país, e informó que la inversión anual que la ANEP vuelca a la formación en cárceles es del orden de los cinco millones de dólares. “Estamos hablando de prácticamente cuatro centros educativos de tamaño medio presentes en los distintos contextos carcelarios”, sostuvo Netto.

Netto estima que el nuevo Centro de Rehabilitación de Punta de Rieles, que cuenta con diversos espacios de formación y de trabajo, demandará nuevas propuestas educativas en los distintos niveles.  En este contexto, destacó el trabajo conjunto que realiza un equipo compuesto por integrantes de la ANEP y del Ministerio del Interior, procurando desarrollar una logística más adecuada a las necesidades actuales.




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