Mauricio Macri y Alberto Fernández no se pusieron de acuerdo en qué posición tomar ante la renuncia de Evo Morales como presidente de Bolivia.
El presidente electo habría pedido la «declaración conjunta» de repudio al «golpe de Estado», pero Macri se negó.
Fernández indicó mediante su Twitter que «el compromiso de la Argentina con la institucionalidad y contra cualquier forma de golpe de Estado en el continente debe ser total». Agregó que «Espero que las actuales autoridades actúen bajo ese mismo principio preservando la integridad física de quienes puedan resultar perseguidos por el golpismo y colaboren hasta el 10 de diciembre con la recuperación de la democracia en Bolivia».



