El Gobierno uruguayo manifestó que en Bolivia hubo un quiebre del Estado de Derecho, mediante un comunicado el cual titulan como «Golpe de Estado».
Señalan que forzó la salida del poder del presidente Evo Morales y sumió al país en el caos y la violencia. Además afirma que Uruguay considera que no existe argumento que puedan justificar estos actos, en particular habiendo anunciado pocas horas antes el Presidente Morales su intención de convocar a nuevas elecciones.



