El denominado «avión presidencial» no tuvo ofertas y el gobierno lo rematará nuevamente

El avión presidencial se intentó rematar el 15 de julio pero sin éxito. La base fue de U$S 350.000, y el remate fue presencial y en línea. No hubo oferentes, por lo que el gobierno pretende hacer una nueva instancia que informará «en los próximos días», según dijo el titular de Defensa Nacional Javier García.

La compra no cumple la función que se decía y fue cara, criticó el ministro. El Estado invirtió U$S 1.600.000 en dos años, en términos de mantenimiento. «Necesitamos un avión para trasladar gente, situaciones logísticas del país. No necesitamos un jet privado para el presidente de la República ni para las autoridades», apuntó.

«Lo que necesita el país es ejercer la soberanía, controlar nuestro espacio aéreo, aplicar la ley de derribo que acaba de ser votada. No aviones de lujo ni ejecutivos para el presidente, no es la prioridad que tenemos», agregó García.

Debido a que no hubo ofertas para rematarlo, se manejó la posibilidad de vender la aeronave por partes, pero el ministro consideró que en ese caso será necesario «horas hombre» para desmantelarlo. «Estaríamos incurriendo en gastos».

Javier García

 

(foto: archivo. FocoUy)