Escuchá la columna completa:

 

El sábado 7 de octubre Uruguay se despertó con la noticia de un atentado en Israel perpetrado por el grupo terrorista Hamas al corazón de Israel. Un atentado que se enmarca en el viejo conflicto entre israelíes y palestinos, que persiste desde al menos 1948, y que se convirtió en el conflicto más reciente en el mundo.

Hoy en Punto de Encuentro, a 19 días del histórico ataque del grupo terrorista Hamas a Israel, y a 581 días del inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania que marcó un nuevo mundo, los invitamos a repasar cómo está el mapa bélico global, y cuál es el actual estado de situación del total de los enfrentamientos mundiales.

Las imágenes de los fanáticos de Hamas rompiendo la frontera de gaza e ingresando a territorio Israeli matando y secuestrando civiles fueron transmitidas por redes sociales al mundo sorprendiendo al mundo por la violencia que se observó. El ataque sorpresa en una fiesta electrónica por la paz que se celebraba en el sur de Israel fue la imagen que generó más impacto

Desde ese momento, todo pasó a ser caos, muerte, descontrol y guerra. Mucha guerra.

El gobierno israelí anunció su inmediata respuesta y hoy las cifras de víctimas se cuentan de a miles.Según fuentes oficiales israelíes citadas por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios unas 1400 personas han muerto en Israel, la gran mayoría en los atentados de Hamás del 7 de octubre que desencadenaron el último conflicto.

Los últimos informes oficiales de Naciones Unidas detallan que la respuesta israelí contra Gaza reportan que los muertos palestinos en la Franja asciende a 5791, en medio de la intensificación de los ataques aéreos israelíes en respuesta a los atentados de Hamás.

La tensión en Medio Oriente es significativa. El grupo terrorista mantiene cautivos a un total de algo más de 200 rehenes que capturó en el ingreso a Israel el 7 de octubre y las negociaciones mundiales son al más alto nivel. La paz aún está lejos de vislumbrarse en este conflicto bélico que tiene mucho de pelea por fe, dioses y tierra santa

Pero este no es el único conflicto mundial que derrama sangre.

Rusia y Ucrania siguen en un letargo conflicto por conquista de tierras y luchas de territorio buscando reescribir mapas a costa de un nuevo concierto mundial que genera consecuencias humanas, sociales y económicas.

El coro de niños que escuchamos es el “Color Music”, un grupo de niños Ucranianos que cantan por la paz. Algo que anhelan pero que ven muy lejos, y de lo que hace 581 días poco visualizan.

El 24 de febrero de 2022 comenzó la invasión rusa del territorio ucraniano y desde entonces ambos países libraron una guerra.

Tras un rápido avance ruso desde el norte, este y sur sobre las principales ciudades ucranianas, incluyendo la capital Kyiv y Járkiv, las fuerzas ucranianas contraatacaron en la segunda mitad de 2022 y recuperaron parte del territorio.

Ya entrando en 2023, Rusia aún se aferra a territorios ucranianos ocupados en el sur y el este, y mientras Ucrania intenta recuperarlos con ofensivas que, por el momento, no han podido romper las líneas rusas.

Este conflicto atípico entre estados en el corazón de Europa, que recuerda a los grandes combates entre tanques, soldados, aviones y buques de la Segunda Guerra Mundial, persiste en el tiempo y las bajas entre militares y civiles son aún imposibles de calcular.

Todo esto generando muerte, destrozó, destierro y caos. Mucho caos. La paz, aún muy lejos. Mientras los civiles intentan sobrevivir.

Entre la población civil, Naciones Unidas ha podido verificar 18.955 víctimas civiles en el país: 7.199 muertos y 11.756 heridos. Al menos 438 de los fallecidos eran menores: 226 niños, 180 niñas y 32 de sexo desconocido, según sus datos. En cuanto a los adultos, los cuerpos corresponden a 2.888 hombres, 1.941 mujeres y 1.932 personas cuyo sexo aún se desconocen.

Por su parte, Kiev y Moscú no han actualizado de forma constante el balance de muertos dentro de sus tropas, pero las cifras son extremadamente diferentes dependiendo del que informe sobre ellas. El Gobierno de Volodímir Zelenski aseguró en diciembre que entre 13.000 y 10.000 de sus soldados han muerto en los combates y cifra en más de 140.000 las bajas causadas entre los militares rusos.

Los muertos en Israel, el ataque de Hamas, la invasión Rusa, la defensa ucraniana, y los muertos que se cuentan de a miles hacen olvidar desde aquí, desde el Rio de la Plata la vieja guerra Siria. Pero allí aún son miles los civiles que siguen buscando escapar de la guerra.

La guerra civil en Siria comenzó en 2011, luego de que el Gobierno del presidente Bashar al Assad (hijo del anterior presidente Hafez al Assad, que gobernó el país 30 años) reprimiera violentamente una serie de manifestaciones en el país, y numerosos grupos opositores tomaron las armas.

Hasta el momento, la guerra civil ha provocado al menos 350.000 muertes, según estimaciones de la ONU, además de 6,6 millones de desplazados, de los cuales 5,6 millones están como refugiados en países cercanos.

La comunidad judía sigue de cerca la guerra que sufre su pueblo en Israel y busca apoyo para que se condene al grupo terrorista Hamas.

Pero no es la única comunidad uruguaya importante que sufre una guerra a distancia. Los armenios viven de cerca otro de los duros conflictos bélicos que tiñen de sangre el mapa.

El 19 de septiembre, mientras el mundo miraba los acontecimientos en Ucrania, Azerbaiyán lanzó una ofensiva contra fuerzas armenias dentro de Nagorno-Karabaj, que concluyó en 24 horas con la victoria de Baku.

Nagorno-Karabaj es una región disputada por Armenia y Azerbaiyán que se encuentra dentro de las fronteras de Azerbaiyán reconocidas internacionalmente, pero desde hace décadas ha estado gobernada en forma autónoma por una población de etnia armenia en la autodenominada -y no reconocida- República de Artsaj.

Los armenios en Uruguay viven de cerca el conflicto y sufren de provocaciones del gobierno turco muy de cerca. El más cercano fue en 2021 cuando el canciller de ese país llegó para negociar con el gobierno de Lacalle Pou y se despidió dejando el desagradable gesto fascista invocando a los llamados “Lobos Grises”.

La guerra está latente en el mundo y por estos lados se sigue de cerca, con familias que tienen conexión de sangre muy cercanas en medio de los conflictos mundiales separados solo por kilómetros.

Las guerras solo generan muerte. Y poco más.

Y de la guerra solo se sale con sangre derramada, o con negociaciones donde muchos pierden y unos pocos ganan