Los diputados de Argentina comenzaron a discutir en la tarde de este lunes la polémica reforma del sistema de pensiones, tras cinco horas de iniciada la sesión en las que el debate se vio postergado por los pedidos de la oposición para suspender el pleno por la violencia desatada en las calles.

Los disturbios registrados hoy en Buenos Aires entre la Policía y los centenares de personas que protestan contra la reforma dejan hasta ahora 81 heridos y 48 detenidos.

Hasta las 18:00 horas, el operativo policial en los alrededores del Congreso de la Nación, donde comenzaron los disturbios, y sobre la céntrica avenida 9 de Julio, adonde se fue desplazando la protesta, dejó heridos de distinta consideración, con traumatismos oculares, politraumatismos y traumatismos de cráneo.

El Sistema de Atención Médica de Emergencias de Buenos Aires (SAME) informó sobre un total de 81 pacientes atendidos, entre adultos y agentes policiales.

Todos fueron trasladados a diferentes centros hospitalarios. Del total de los lesionados, 48 son policías y 33 ciudadanos que se encontraban en la vía pública.

Antes del comienzo de la sesión, a las 14:00 horas los manifestantes, convocados por las organizaciones sociales y sindicales, se empezaron a enfrentar a la Policía arrojando piedras y botellas y los hechos se fueron recrudeciendo luego de que comenzaran a tirar petardos, quemar objetos y agolpar el vallado que cerca todo el Palacio Legislativo.

Es así que la Policía comenzó a disparar balas de goma y arrojar gas pimienta, así como chorros de agua para restablecer el orden.

La situación se desbordó al punto de que, aunque se dispuso que al frente del operativo de hoy estuviera solamente la Policía de Buenos Aires, a cargo del Gobierno local, se decidió la llegada de agentes de la Policía Federal y de la Gendarmería, fuerza de naturaleza militar que depende del Ejecutivo nacional.

El debate en el Congreso

El debate se abrió a las 19.00 hora local (misma hora en Chile) con la intervención del diputado Eduardo Amadeo, de la gobernante Propuesta Republicana (Pro), que defendió el proyecto impulsado por el oficialismo.

En medio de gritos de reproche por parte de diputados opositores, Amadeo afirmó que la iniciativa tiene el “objetivo noble, justo y necesario” de “proteger” a los jubilados ante la actual fórmula que se utiliza para calcular los aumentos de las pensiones y que, a su juicio, resulta impredecible.

La reforma busca imponer un nuevo coeficiente para determinar esos aumentos, pero la oposición y los sindicatos alegan que el cambio implicará un recorte en los ingresos de los jubilados.

“Los jubilados van a estar mejor”, aseguró Amadeo.

La reforma es parte de un “pacto fiscal” firmado el mes pasado entre 23 de los 24 gobernadores de Argentina y el Gobierno de Mauricio Macri, por el que la Nación girará fondos a las provincias que, en parte, provendrán del ahorro derivado de los cambios en el sistema de pensiones.

En este sentido, Amadeo señaló que el proyecto de ley no es el resultado de una “decisión autista” sino del “consenso” y de un “ejemplar respaldo político” que permitió que la iniciativa ya fuera aprobada en el Senado.

Abierto el debate, la diputada Mirta Tundis, del opositor Frente Renovador, criticó otros aspectos del proyecto, como la discriminación entre aquellos jubilados que realizaron todos los aportes donde su vida laboral y los que no.

“Esto es una aberración y vamos a rechazar este proyecto porque es inviable”, adelantó.

La discusión de la reforma se produce en medio de una huelga general, una fuerte movilización de protesta y escenas de violencia por enfrentamientos entre parte de los manifestantes y las fuerzas de seguridad.




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