El número del déficit es malo, no hay dos formas de leerlo, pero no fue tan malo como se había pensado. Carzoglio no cree que se alcance el déficit de 1 o 2% a la salida de este gobierno como se había propuesto, porque es algo muy lento. Salvo que haya un crecimiento «bestial» que tampoco no está en el horizonte.

No lo pensamos de esa manera, pero esta pandemia nos da aire. Quienes estaban nerviosos por el déficit del 5%, ahora miran para otro lado.

«La forma en que Uruguay se comportó cuando no tenía plata, en el 2002, nos sigue dando rédito», sostuvo el contador. La lógica de «dame tiempo que te pago» se cumplió. Incluso en el primer gobierno de izquierda se cumplió lo que había prometido Jorge Batlle.

Este año se debe bajar sí o sí el déficit fiscal porque sino esa confianza puede desaparecer.

Fue una buena decisión, dijo Carzoglio, no negociar este año. No habían condiciones ni información. Ahora, en 2021, los sindicatos sabrán qué reclamar en los Consejos de Salarios.

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