Aldo Silva en Fuentes Confiables entrevistó al Sicólogo Forense Gustavo Alvarez sobre el caso del doble homicidio y posterior suicidio que conmovió a Quebracho y al país todo.

Las actitudes de este hombre, sus decisiones, el modo de comuncarse con las cartas, los motivos que lo impulsaron, las características de su personalidad, su imputabilidad, el impacto social, la violencia, el arrepentimiento, todos temas a considerar para tratar de entender la conducta humana en casos extremos como éste.

Alvarez afirmó que «no creo que haya ningún elemento en la conducta de este individuo, que haga pensar en un trastorno mental que lo haya podido colocar en un caso de imputabilidad jurídica. El arrepentimiento nos distancia de una estructura psicopática. Es una estructura bastante cercana a la normalidad, más allá de que esto llame la atención. La carta en la escuela, el pizarrón, el hule, donde se mata y como se mata da cuenta de varias cosas por ejemplo la necesidad de control que tenía. El acto de matarse cumple con esta directriz. También hay arrepentimiento. La estadística nos indica casi una simultaneidad en el matar o morir, en este caso hay un período de latencia que lo hace diferente además de otras características. Todos tenemos un punto de quiebre. La cuestión es,  que en ese punto está la capacidad de simbolizar, que es la que nos inhibe de pasar al acto de matar a alguien».

Sobre las consecuencias sociales dijo que «acá hay víctimas terciarias como es la población. Hay maneras de incidir porque hay que recomponer el tejido social en ese lugar. No es lo esperable en una población que haya un acolchonamiento del victimario como pasó en Quebracho. Es una pregunta técnica que hay que investigar. Ni lo social cultural, ni lo personal, ni lo familiar explica la violencia contra la mujer, ni la violencia en la sociedad. Es algo muy complejo. No se puede hablar que el femicidio o la violencia en el fútbol tiene una explicación lineal».

Consultado sobre la influencia que podría haber tenido la participación de un mediador en este caso (hecho que estaba previsto), afirmó que «en el terreno de las hipótesis técnica, el mediador puede tener una incidencia en este tipo de personalidades. Podría haber generado factores de protección analizando la personalidad de este individuo. La carta no deja de ser una carta de despedida. Se transmite allí que tenía un vacío existencial y esto reforzaba la hipótesis de terminar con su vida».

 

Aquí compartimos la entrevista completa:

 

 

(Imagen: Teledoce)